jueves, 10 de enero de 2013

Fiveteen

A las diez menos cuarto llegó Zayn para su noche de cine con Lía. Luego llegó Louis todo contento a por Melissa. Liam y Niall llegaron juntos y muy sonrientes. Finalmente llegó Harry en traje sin corbata.
-Tardaste.-dije mientras le abrazaba.
-Perdona, pero separar a Zayn del espejo del baño era misión imposible.
-No pasa nada, ¿a dónde vamos?
-Ya te dije que era un secreto. Estás preciosa por cierto.
-Tu también.-dije mientras sonreía.
-Vamos en coche, pero vas a tener que ponerte esto.-dijo mientras me ponía una cinta de seda negra sobre los ojos.
-¿No es mejor que lo hagas en el coche? No quiero matarme escaleras abajo.
-Yo te sujeto. ¿Confías en mi?
-Por supuesto.
Bajamos las escaleras sin ningún percance. Harry me ayudó a subirme al coche y arrancó con suavidad. Después de unos minutos que se me hicieron eternos frenó.
-Hemos llegado.-anunció.
-¿Me puedo quitar la venda ya?
-Eres adorablemente impaciente.
Andamos un poco por un camino de grava y de repente la desató. Estábamos en un cenador perfectamente decorado, con una mesa y un par de sillas estilo victoriano en el centro. Todo estaba decorado con elegancia. Los alrededores estaban llenos de rosas blancas.
-¿Te gusta?-preguntó al ver que no respondía.
-No entiendo esa manía de los chicos de preguntar obviedades.
-Pues ven, que se nos enfría la cena.
Apartó la silla cuando iba a sentarme y sirvió vino blanco. Empezamos a hablar mientras cenábamos.
-Respecto a lo de que soy difícil de seducir...
-Creo que tienes ante tus ojos la respuesta. No voy a darme por vencido.

*Narra Harry*
Alargué mi mano sobre la mesa y estreché la suya para darme fuerzas.
-Hace tres días que nos conocimos en la puerta del Starbucks. Mucha gente diría que es imposible enamorarse de alguien en los apenas cinco minutos que hablamos, pero así fue. La idea de no volver a verte nunca hizo que te regalase unas entradas para el concierto. Apenas pude dormir esa noche pensando en ti. Hablé con Louis y me dijo que si realmente sentía algo diferente por ti te lo dijese.
Sinceramente, espero que tu sientas lo mismo, porque te quiero.
-Se me da fatal decir este tipo de cosas Harry, así que tendrás que conformarte con el resumen: Yo también te quiero.
Me levanté y besé su mano mientras decía:
-¿Me concedes este baile?
-Por supuesto.-dijo mientas colocaba sus manos alrededor de mi cuello. La cogí de la cintura y la acerqué más a mi. Pulsé el play del equipo de música y empezó a sonar "Imagine".
-Me encanta esta canción.
-A mi encantas tu.
-Tonto.-susurró
Seguimos bailando en silencio mirándonos a los ojos. Empecé a acercarme a ella como ayer en la cocina, solo que hoy no estaba Niall para interrumpir. Nos besamos con cariño mientras seguíamos bailando. Cuando nos cansamos era bastante tarde y Carlota empezaba a temblar. La guié por el camino de grava y llegamos al porche de mi casa.
-¿Estábamos en el jardín de tu casa?
-Claro. Por eso tardamos tan poco en llegar.
-Es preciosa.
-Gracias. Vamos a dentro que debes estar congelada.
Entramos en el salón y encendí el fuego de la chimenea. Entramos en calor enseguida.
-¿Quieres beber algo? ¿Champán?
-De acuerdo.
-Ahora vuelvo.-susurré antes de besarla.

*Narra Carlota*
Me senté en el sofá y le esperé pacientemente. Al rato apareció por la puerta con dos copas doradas. Empezamos a hablar de nosotros. A las cuatro de dije que tenía que irme.
-No te vayas.-dijo poniendo morritos.-Te prometo que no te haré nada pervertido.
-Lo sé, pero las niñas deben estar preocupadas.-dije acariciando sus ricitos.
-Pues te secuestro.-dijo a la vez que se tiraba encima de mi y me hacía cosquillas.
-Vale, me quedo, me quedo.-girté mientras me retorcía entre sus brazos.
Dejé un mensaje en el contestador y decidimos irnos a dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario