domingo, 27 de enero de 2013

Twenty-two

*Narra Carlota*
Despues de las dos horas de viaje llegamos a Yorkshire. Cuando nos enseñaron la "casita" nos quedamos de piedra. Era una mansión al lado de la playa, con unos frondosos setos de varios metros y una piscina enorme.


Ayudé a Harry a bajar las maletas del maletero. La suya casi pesaba más que la mía. 
Entramos por la puerta de cristal y llegamos a un enorme salón y empezamos a hablar sobre como íbamos a dormir.
-Hay un montón de habitaciones. Podéis dormir separadas si queréis.-dijo Louis.
-Lía, si quieres podemos compartir habitación.-dijo Zayn todo colorado.
-Genial. ¿Me ayudas con la maleta?
-Encantado.-rió él.
Liam y Rose se miraron a los ojos, sonrieron y recogieron todo. Mientras subían las escaleras Liam cogió la mano de Rose y le dio un suave beso.
Niall cogió a Noelia y se la echó sobre el hombro.
-¡Niall, que me caigo! 
-¡Yo te sujeto princesa!
Al final quedamos Melissa, Harry, Lou y yo. Melissa no tenía buena cara y evitaba mirar a Louis.
-Yo dormiré sola.-susurró.
-¿Estás segura?¿Necesitas ayuda con las maletas?-pregunté.
-No os preocupéis, puedo sola.
-Melissa...-Lou intentó coger su mano pero ella se apartó y subió apresuradamente las escaleras.
-Lou, ¿que os ha pasado?
-Yo... Me siento fatal...
-Siéntate y cuéntanoslo, así te sentirás mejor.-sugerí.
-Eso espero...

*Flashback (Narra Melissa)*
Estába besando a Lou cuando aparecieron un grupo de fans histéricas. Se apartó de mí bruscamente y me obligó a subirme al coche mientras el hablaba con ellas.
-¡¿Quién es esa?! 
-¡¿Es tu nueva novia?!
-¡¿Es una sustituta para Eleanor o un rollo temporal?!
-Basta, por favor, no es más que una amiga, casi como mi hermana. Jamás saldría con ella, yo...
-Lou...¡¿Como nos haces esto?!
Mis ojos se llenaron de lágrimas, pero no iba a darle el gusto de verme llorar. Dolía, muchísimo además, pero no iba a llorar por él. Era una idiota por haberle creído cunado dijo que me quería. Cuando consiguió librarse de ellas subió al coche y arrancó apresuradamente. Después de un rato en silencio decidió romperlo.
-Melissa... entiende que no pude...
-Ya no hay nada más que decir.-respondí seca.
-Solo quiero dejarte claro que...
-Ya ha quedado todo muy claro.-susurré. No me pude contener y solté todas las lágrimas acumuladas.
-No llores, por favor. Te quiero.
-Si me quisieses de verdad no me harías llorar.-sollocé.- Ahora no quiero hablar.
El resto del camino fue en silencio. Lou conducía con la vista fija en la carretera y yo mirando por la ventanilla para ocultar mis lágrimas.

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